Escenarios alternativos (I)

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La revisión del tema de la convergencia tecnológica NBIC realizada, permite hacer un ejercicio típico de prospectiva consistente en formular escenarios alternativos. Como es bien sabido, a la técnica de escenarios se le suele llamar en inglés, “Scenarios Writing”, lo que significa que a la hora de la verdad un escenario es la descripción por escrito de una situación futura, sin poder explicarse, por eso mismo, una forma precisa para construirlo. Para llevar a cabo esa descripción se necesita información y datos, siendo posible a veces la utilización de ciertas técnicas. Pero, por encima de todo, la elaboración de un escenario –su descripción– es una habilidad personal.

Escenarios tendenciales

Los escenarios tendenciales son los más fáciles de construir ya que se apoyan, en este caso por ejemplo, en las revoluciones científico-tecnológicas analizadas y en las tendencias observadas. Consiste sólo en proyectar dichas tendencias y en imaginar las posibles situaciones futuras creadas por ellas.

Tres escenarios tendenciales pueden deducirse con bastante facilidad de la tendencias observadas y de sus posibles impactos económicos y sociales. Se les han dado ciertos nombres, que corresponden a apellidos de determinados autores, sólo como una forma fácil de que se entiendan. Los autores en cuestión, a los que nos se ha pedido permiso para utilizar su nombre, pueden muy bien no estar de acuerdo con los escenarios en cuestión. Ellos, desde luego, no los han formulado.

Escenario 1: Kurzweil

Para lo que aquí interesa Kurzweil daría pie a uno de los escenarios que podrían establecerse en relación con el futuro de la humanidad. Sería el escenario más optimista y positivo.

Además de los cambios en las especie humana ya mencionadas, generadores de un hombre superior o manifiestamente mejorado y de la aparición de la “ultra-inteligencia”, la nanotecnología aplicada a la materia inorgánica permitirá una revolución económica sin precedentes. Los costes de todos los productos descenderán y la producción de cualquier producto habrá dejado de ser un problema. Las materias primas habrán ya no serán escasas y la energía será abundante y barata. La polución, el efecto invernadero y el cambio climático se resolverán también en gran manera. Y, como consecuencia de todo ello, el hambre desaparecerá del planeta y la superpoblación será fácilmente soportada.

(Foto arriba: FreeFoto.com)

Adolfo Castilla

Adolfo Castilla es Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada. Escribe en Economía y Futuro desde 2006. Recibe los nuevos artículos por correo →

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