Metodología Prospectiva
Un ejercicio formal de prospectiva requiere tres tareas básicas: a) análisis tendencial; b) análisis prospectivo; y c) análisis normativo.
El primero trata de identificar o describir el futuro más probable, o futuro tendencial, del sistema bajo estudio (institución, sociedad, país o conjunto de países). Son frecuentes hoy en él la identificación de lo que en inglés se llaman: “trends”, “drivers”, “shocks”, “wild cards” y “black swans”. Es decir: tendencias, conductores, controladores o guías, choques o impactos, acontecimientos imprevisibles y cisnes negros.
El segundo imagina futuros posibles alternativos al tendencial y es muy común en él la utilización de técnicas de impactos cruzados.
El tercero, por último, está destinado a determinar las actuaciones posibles para evitar el futuro tendencial, si no es bueno, y para conseguir el más plausible de los alternativos.
Este breve artículo no puede ser considerado como un ejercicio formal de prospectiva. Para un plazo tan corto como el contemplado en este trabajo, además, no son necesarias tantas actividades. Lo normal es la definición del futuro en términos de dimensiones o variables convencionales. Por ejemplo, en términos de política, economía, sociedad, tecnología, cosmogonías o cosmovisiones y concepciones, cultura y valores.





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