Por razones diversas nos hemos retrasado en publicar nuevos posts en este blog, a pesar de estar redactados. Continuamos ahora con ellos y seguimos analizando la realidad económica actual del mundo y conjeturando lo que puede ocurrir a corto y amedio plazo en el terreno de la economía. Son predicciones hechas hace varios meses pero todavía bastante correctas.
Según las predicciones del Proyecto LINK de las Naciones Unidas, presentadas a final de octubre de 2015 perfeccionadas con las de CEPREDE de noviembre del mimo año y las del FMI de principios del 2016, al final de 2015 la situación económica mundial era de débil recuperación por lo que se refería a las tasas de crecimiento mundiales para 2016 y 2017. Se esperaba, y todavía se espera en gran manera, que el crecimiento mundial alcanzase un mínimo de 2.3 % en 2015 para a continuación crecer un 3.0 % en 2016 y un 3,2 % en 2017. Se trata de una débil recuperación actual pero recuperación al fin y al cabo en los dos próximos años.
Dentro de ese panorama se espera un mejor funcionamiento de los países desarrollados y un cierto deterioro de los emergentes. En cuanto a los primeros, un mejor comportamiento de los Estados Unidos que la UE, mientras que en los segundos, mejor comportamiento de los asiáticos y peor de los latinoamericanos. Y alta volatilidad, finalmente, en las economías en transición.
La predicciones económicas de diversas instituciones entre las que se incluyen, el Pryecto LINK, el Fondo monetario Internacional, la OCDE, CEPREDE y otras, consideran además que la predicciones están sujetas a las siguientes asunciones:
- Que los precios de las materias no sigan bajando
- Que cesen las presiones deflacionarias en los países desarrollados
- Que no haya escaladas adicionales de los riesgos geo-políticos
- Que se produzca un ajuste gradual de los tipos de interés y de los precios de las bolsas
- Que se produzca una disminución de la volatilidad financiera
Se considera por otra parte que hay una serie de vientos en contra, entre los que cabe mencionar a los siguientes:
Viento en contra 1: Disminución del comercio internacional
Desde el segundo semestre del 2010 en los que el crecimiento anual del comercio mundial se situaba en cifras superiores al 15 % de crecimiento anual al actual 3 % hay un proceso de deterioro continúo que no se sabe explcar bien. Un índice tan antiguo y tan significativo como el BDI (Baltic Dry Index), que da una idea de las grandes fletes mundiales de mercancías a granel, muestra un decrecimiento similar y en los últimos trimestres del 2014 mostraba unos aumentos inferiores al 1 % .
Viento en contra 2: La inversión se mantiene por debajo de lo normal
Por dar sólo unas cifras de referencia el incremento anual promedio de la inversión fue en los Estados Unidos de un 3,8 % en el periodo 2001-2007, y ha sido de sólo de un 1,6 % entre 2009 a 2013. España mostró en los mismos periodos unos crecimientos de la inversión del 6 y 2,2 %, respectivamente.
Viento en contra 3: Bajo crecimiento de la productividad
La crisis financiera indujo un shock de productividad negativa a través de las economías mundiales. El empleo, tanto en cantidad como en calidad, ha sido el que ha recibido el shock más fuerte. El crecimiento medio de la productividad del trabajo – PIB por hora trabajada– ha disminuido en los países desarrollados entre el 7.6 % (Alemania) y el 83.6 % (Reino Unido) durante la crisis
La Productividad Total de los Factores ha declinado también y la contribución del trabajo al PBM disminuyó del 52.5 % en el periodo 2002-2007 al 16.8 % del periodo 2009-2014. Siendo la disminución de la contribución del trabajo al PIB de los países desarrollados incluso más abrupta, del 44.9 % en el primer periodo a 10.8 en el segundo. La contribución del trabajo contribuyó sólo con 9.2 % al crecimiento en el último periodo indicado. El capital existente, en resumen, fue lo que mantuvo el crecimiento en ese periodo.
Viento en contra 4: Persistente desconexión entre la economía financiera y la real
El sector financiero sobrepasó en crecimiento a los sectores reales en todo el mundo y el stock de activos financieros ha crecido en 72 billones de dólares desde 2008. Ha llegado a suponer 3,3 veces el valor del PIB mundial, mientras que en 2008 era de sólo 2.9 veces. El stock financiero en su conjunto era a mediados de 2014, 3.6 veces el PIB mundial (PBM)




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