LA HORA DE LA LONGEVIDAD (1)

Oct 30, 2025 | LONGEVIDAD | 0 Comentarios

Written By Adolfo Castilla

La longevidad, extensión de la duración de la vida humana o aumento de la esperanza de vida, es un tema cuyo momento de máximo interés para todos parece haber llegado a nuestras sociedades. Los estudios de diverso tipo, las investigaciones, los centros de trabajo, los recursos dedicados al tema y, especialmente, la atención pública y el interés de la sociedad, están mostrando que cada vez creemos más en que la vida promedio del hombre puede extenderse más allá de los valores actuales.

Y no solo de forma natural con la mejora de las condiciones de vida, el bienestar, la alimentación o la sanidad, como ha ocurrido hasta ahora, sino con actuaciones del hombre mismo sobre su naturaleza más profunda.

La reciente conferencia internacional Transvision Madrid 2025, celebrada en Madrid los pasados días 1 y 2 de octubre da muestra de ello. Anteriormente se publicaron varios posts sobre longevidad con motivo de las conferencias Transvison previas, Ver 1 y 2.

En este post recogemos algunas explicaciones sobre el tema y sobre la conferencia como primer paso para una reflexión continuada que llevaremos a cabo en el blog, Longevidad, abierto al respecto.

El problema y su evaluación previa

La vejez es una etapa de la vida bastante desagradable aunque se llegue a ella con una relativa buena salud, un cierto bienestar económico, sin graves problemas familiares y sin conflictos y dificultades en el país y ciudad en la que uno habite. No es un periodo de la vida para disfrutar, y eso sin hablar de los que llegan a ella pobres, enfermos, impedidos y desasistidos o viven en un país con guerras y enfrentamientos recurrentes.

Aparte de los “achaques” normales del envejecimiento, relacionados con el natural deterioro físico y mental, la discriminación que inevitablemente tiene lugar y el olvido en el que se cae, hay dos circunstancias que acompañan a todas las personas realmente dolorosas: la muerte de familiares y amigos cercanos en edad y en relaciones y la certeza de que se aproxima el fin de la vida personal.

Esto último, muy grave y fuente de depresiones, malestar y desequilibrios diversos, nos hace comprender que vivir es tener años de vida por delante, proyectos y esperanzas de todo tipo.

Si a cualquiera que haya llegado a la década de los 80, como es el caso del que esto escribe, le dijeran que la esperanza o expectativa de vida actual fuera de 130 años, por ejemplo, su vida y su estado de felicidad, así como sus proyectos y actividades, se rehabilitarían inmediatamente y todo cobraría sentido a su alrededor.

La esperanza de vida actual, sin embargo, sabemos que es para los españoles de 84 años (con datos de 2024). Mujeres: 86,6 y hombres: 81,3. Somos en la actualidad uno de los países más longevos del mundo junto al Japón, también con 84 de media. Mujeres: 87,13 y hombres: 81,09.

Datos más precisos y acontecimientos anecdóticos

Se trata solo de una referencia, aunque bastante precisa, ya que su cálculo se hace sobre hechos tan fehacientes como la edad a la que mueren las personas. No es fácil encontrar la desviación típica de la curva de distribución de los años de vida de las personas, pero se dispone de un cálculo cercano y aproximado de la desviación sobre la media según el cual la duración máxima de la vida de los humanos es de entre 95 y cien años.

Recientemente hemos conocido en España el caso de María Branyas Morera, fallecida en septiembre del presente 2025 con 117 años. Es considerada como la mujer más longeva del mundo hasta ahora y se está estudiando científicamente su forma de vida, su alimentación y su microbioma intestinal[1].

Más anecdótico es lo que se ha visto recientemente en televisión en una reunión de líderes mundiales como Putin (Rusia), Xi Jinping (China) y Kim Jong-un (Corea del Norte) en la que informalmente hablaban de que los científicos están diciendo que la esperanza de vida puede llegar en poco tiempo a los 150 años.

Y no hay duda, finalmente, de que la esperanza de vida es una variable que ha aumentado continuamente en la población mundial desde el paleolítico (entre 22 y 33 años) hasta el año 2020 (entre 70 y 73). Con altibajos, como es lógico, ya que las guerras, las pandemias y las crisis económicas mundiales le afectan de forma considerable.

La hora de la longevidad

Y es verdad, en cualquier caso, que la longevidad es un asunto al que le ha llegado su hora en términos de atención pública, actividad científica, preocupación de los gobiernos, personas dedicadas a su estudio y muchas dimensiones más. Es un tema muy actual y lo será por mucho tiempo, sobre todo si de verdad se producen aumentos de la esperanza de vida superiores a los históricos por la actuación del hombre mismo.

Hemos entrado desde hace años en un proceso muy importante: la contribución del hombre a su propia evolución. Históricamente hemos contribuido a ello en términos de mayor esperanza de vida con aumentos notables del bienestar, la alimentación, los cuidados médicos generales, la prevención y la cura de enfermedades graves, pero ahora podemos estar entrando en una etapa en la que los hombres podrán someterse a terapias de extensión de la vida e, incluso, de rejuvenecimiento.

Es decir, actuaremos directamente sobre nuestra evolución natural en la que se incluirían no solo las mejoras mencionadas de las condiciones de vida sino actuaciones específicas sobre nosotros y nuestra naturaleza física. La genética y la epigenética son el camino.

Sería una contribución a nuestra evolución, por ejemplo, el aumento de la velocidad de crecimiento de la esperanza de vida de toda la población mundial. Los estudios existentes sobre dicha velocidad, especialmente los de la Organización Mundial de la Salud, nos dicen que entre 1990 y 2021 hubo un aumento de 6,2 años en la esperanza de vida global. Y un estudio del Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME) predice que entre 2022 y 2050 la esperanza de vida global podría aumentar de, aproximadamente, unos 73,6 a unos 78,1 años, es decir, un aumento de unos 4,5 años en ese periodo (0,15 años por año).

Aumento acelerado de la esperanza de vida

Y un inciso más que no desarrollaremos ahora, es que muchos de los estudios consultados incorporan datos no solo de la esperanza de vida sin más, sino de la esperanza de “vida saludable” (años vividos en buena salud) y esperan que aumente también, pero a un ritmo más lento (por ejemplo, de 64,8 años a 67,4 años entre 2022 y 2050).

Pero de lo que se habla hoy y es a lo que hemos referido anteriormente como contribución a nuestra propia evolución, es de conseguir un aumento mucho mayor de la esperanza de vida. Algunos hablan, como ya hemos indicado, de conseguir los 150 años hacia el año 1950.

Entrar en esto último significa aventurarse en lo que sabemos hoy sobre lo que contribuye al aumento de la esperanza de vida. A grandes rasgos se sabe, o se dice, que entre un 70 y un 80 % depende del exterior de la naturaleza humana (bienestar, estilo de vida, dieta, atención médica, clima y entorno, etc…) y entre un 20 y un 30 % de la genética de cada cual. Indicándose también que el caso de la longevidad extrema, situada hoy entre los 95 y los 100 años de vida, la genética puede contribuir con entre el 40 y el 50 %.

Lo cierto es que están aumentando de forma muy destacada los esfuerzos de todo tipo en cuanto a aumentar la duración de la vida de las personas. Cada vez hay más investigación y más investigadores dedicados a ello, más instituciones, más recursos y más empresas, así como más público general interesado en la longevidad y más confianza en su aceleración.

Transvision Madrid 2025

De esto último ha dado cuenta recientemente en Madrid la conferencia Transvision 2025 celebrado los días 1 y 2 de octubre pasado — mencionada en la introducción de este post– en la que han intervenido más de 40 ponentes de todo el mundo y de todo tipo de instituciones[2].

Es la cuarta conferencia de este tipo celebrada en Madrid. Ha tenido lugar en el incomparable salón de actos del Ilustre Colegio Oficial de Médicos con el título general de: International Longevity Summit. Acompañada, además, de actos memorables como la celebración del International Longevity Day, la visita de los participantes a museos y lugares diversos del centro de Madrid, la manifestación por dicho centro y la lectura de una declaración en pro de la Longevidad a las puertas del Congreso.

El organizador y alma de todo ha sido el querido amigo del que esto escribe, José Luis Cordeiro, venezolano de padres españoles, radicado en Madrid desde hace años y autor del libro, best seller mundial, traducido a múltiples idiomas: Muerte de la muerte.

Tengo interés en destacar la labor de muchos años ya desarrollada por este personaje internacional, además de amigo entrañable y colega, el cual está señalando a Madrid y poniéndola en el mapa mundial de la longevidad, identificándola, además, como la ciudad del mundo con más esperanza de vida. Además de crear importantes claims como la utilización del PLUS ULTRA de la bandera española para recoger la idea de ir más allá en la extensión de la vida humana



[1] Aunque al hablar así en España de esta destacada persona, María Branyas, se ha recordado en la prensa que la mujer más vieja de Francia es Jeanne Calment, quien ostenta el récord de la persona más longeva de la historia, con 122 años y 164 días. Murió en 1997, mientras que la segunda mujer más longeva de Francia y Europa fue Lucile Randon (Hermana André), quien falleció en enero de 2023 a los 118 años.

[2] https://www.transvisionmadrid.com/es/index.html

Written By Adolfo Castilla

Adolfo Castilla, un pensador visionario en el campo de la economía y la tecnología, comparte sus perspectivas sobre el futuro del mundo.

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