A ello se refieren publicaciones actuales muy variadas, –ya mencionadas, por cierto– debidas a autores tales como: Kurzveil (1999), Truett Anderson (1996), Stock (1993 y 2002), Silver (1998), Comings (1996), Dyaz (1999), Fukuyama (2002) y muchos otros.
Para los objetivos perseguidos en esta serie de notas sobre el hombre posthumano, relacionados con la conveniencia o no de guiar y controlar la investigación y la tecnología producida por el hombre, se revisarán someramente tres de esas publicaciones: Dyaz, Stock (2002) y Fukuyama.
La primera, titulada Mundo Artificial, es un libro reducido, aparentemente informal y desenfadado, publicado en España en 1998, por una editorial de divulgación atacada a veces por su literatura “basura”, pero que resulta enormemente sugerente y se adelanta en el tiempo a lo publicado a nivel internacional más recientemente. No se utiliza la denominación “Post-Humano”, pero si los conceptos que hay detrás de ella, sobre todo al establecer en su primer capítulo la ecuación:
Homo sapiens v.1.0 + hi-tech = Homo sapiens v.2.0
la cual se explica a lo largo de los tres siguientes, titulados: “Mente y tecnología”, “Cuerpo y tecnología” y “Vida artificial”.
El autor, un hombre polifacético, educado y muy informado, se declara totalmente partidario de lo artificial definido como: “todo aquello incapaz de aparecer de manera espontánea fuera del hábitat del ser humano o de cualquier derivación de dicho hábitat”. Parece, de hecho, despreciar todo lo natural y la naturaleza propiamente dicha, tachando de miedos y prejuicios, las reservas existentes en el mundo en cuanto a lo artificial y en cuanto a la defensa a ultranza de la naturaleza y los productos naturales. Productos, que en lo relativo a la alimentación, serán abolidos en el planeta, según él, tempranamente en el siglo actual.
En contra de una parte importante del pensamiento actual, el autor declara como objetivo del hombre el robo de terreno a lo natural con tecnología punta y la defensa del hombre ante la naturaleza, entre otras cosas, creando espacios artificiales en los que dicha naturaleza no esté presente.
(Imagen arriba:FreeFoto.com)





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