Tipos de desempleo estructural

Dedicamos este post a decir algo breve sobre los tipos de desempleo. Como se puede uno imaginar, el desempleo es una variable formada por aluvión de otras de procedencia diversa. El fenómeno es siempre el mismo, personas que involuntariamente están sin trabajo, pero las causas pueden ser muy variadas y distintas según la edad, formación, lugar de residencia y otros factores. Teniendo en cuenta el alto desempleo estructural del que se ha hablado en el post anterior, resulta inevitable no prestar atención a esta cuestión. Como a causa de la digitalización hay que sospechar la posibilidad de existencia de puestos de trabajo sin cubrir por falta de formación y especialización, se hace mención a la curva de Beveridge, una herramienta útil para estudiar esos casos

(Imagen de arriba tomada de la Web desempleommh . El desempleo, de 24 de mayo 2015. )

Pocas conclusiones válidas sobre el alto desempleo existente en España

La somera revisión del desempleo estructural existente en España realizada en el post anterior, requiere algunos comentarios relativos a los tipos de desempleo que concurren en nuestro caso. Hay que advertir que se ha investigado y escrito tanto sobre este tema que las revistas españolas de economía (las pocas que quedan en papel y las que se mantienen en formato digital) hace tiempo que no admiten trabajos sobre esta cuestión

Sencillamente, no sabemos muy bien el por qué de tanto desempleo y su permanencia en el tiempo, aunque hay explicaciones muy variadas.

En términos macroeconómicos el desempleo de larga duración se relaciona con desajustes entre la producción de bienes y servicios y su consumo. Se supone que existe un exceso de la primera y una escasez de lo segundo, en gran manera debido a la desigualdad económica y la baja renta disponible de altos porcentajes de la población.

Otras explicaciones señalan al cambio tecnológico como causante del desempleo, tanto porque la tecnología cuando se introduce suele crear desempleo (como está ocurriendo hoy con la digitalización), como porque requiere, con frecuencia, nuevos conocimientos y nuevas profesiones de las que no se dispone.

También hay un desempleo friccional debido en gran manera a la poca flexibilidad de los desempleados para moverse y trasladarse a vivir a otras ciudades o para reciclarse hacia otras profesiones.

El desempleo estacional es otro componente importante del desempleo estructural. En España hay que suponer que es alto, ya que nuestra economía tiene el turismo como componente destacado. Mucha gente trabaja estacionalmente y ahorra para los largos periodos sin trabajo, en los que algunos complementan sus bajos ingresos con la paga por desempleo.

Problemas adicionales

El cambio de modelo productivo es asimismo causa de desajustes en el empleo. El boom inmobiliario anterior al 2007, por ejemplo, atrajo a muchos jóvenes hacia el sector de la construcción, y cuando está actividad se paró en seco, el desempleo aumentó de forma considerable.

Y, por supuesto, la ineficiencia de nuestra economía en unir desempleado con puesto vacante. Con frecuencia se critica la labor del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) en este cometido, pero también hay que reconocer la poca iniciativa personal de muchos buscadores de empleo y la no disposición a reciclarse o aceptar trabajos no coincidentes con su profesión o con su lugar de residencia.

Histéresis y Curva de Beveridge

El fenómeno de histéresis también parece afectar de forma notable al desempleo en España. Produce lo que se llama desempleo cíclico y se debe al hecho de que, en las crisis económicas y sus correspondientes reajustes, el desempleo se produce con rapidez, mientras que, en las recuperaciones posteriores, el empleo aumenta muy lentamente. Una vez que las empresas se adaptan a producir con menos personal, es difícil que lo aumenten.

En la actualidad, por último, y en relación con la revolución digital en la que estamos, hay un tipo de análisis útil para nuestro caso. Se trata de la curva de Beveridge, la cual relaciona la tasa de desempleo de un país con el porcentaje de puestos vacantes sobre la población activa. En el eje horizontal se sitúa la tasa de desempleo y en el vertical la de puestos vacantes, también medida en porcentaje sobre la población activa, resultando una curva hiperbólica decreciente. En España al tener un elevado desempleo la tasa de puestos vacantes debería ser baja, pero de nuevo parece que respecto a este análisis también nuestra situación es anormal.

No podemos aseverarlo con exactitud, pero las noticias en la prensa se repiten en esa dirección. Por ejemplo:

“Indra mantiene 800 puestos de trabajo sin cubrir por falta de personal cualificado”. El Independiente, abril de 2019.

“La falta de cualificación deja vacantes 10.000 empleos del sector tecnológico”. Diversos medios, a lo largo de 2018.

“En 2020 habrá hasta 750.000 puestos de trabajo de especialistas TIC sin cubrir”, ORH Observatorio de RRHH

Este último trabajo hace referencia a la curva de Beveridge para sus conclusiones y parece adoptar nuestra misma opinión, de existencia de más puestos de trabajo vacantes que lo que se deduciría de nuestro elevado desempleo.

Estimaciones de la curva de Beveridge

Desde los años posteriores a la crisis del 2008/2009 existen trabajos diversos sobre el tema debidos a economistas muy conocidos como Juan J. Dolado (Nacido en 1955) o Florentino Felgueroso. En línea con lo publicado en otros países, especialmente en los Estados Unidos, estos autores estudiaron el tema a partir de 2012, año en el que nuestro desempleo llegaba a los 5 millones. A estos autores se debe la curva incluida a continuación:

Imagen tomada del artículo de Juan J. Dolado y Florentino Felgueroso del 12-1-2012, ” El aumento desenfrenado del paro: ¿cíclico o estructural? ” colgado en el blog de Nada es gratis

El blog “Nada es gratis” es uno de los medios que se ha prodigado más en la publicación de trabajos relacionados con el desempleo español y sus características. Además de los autores ya reseñados, han hecho aportaciones importantes otros como, José E. Boscá, Rafael Doménech, Javier Ferri y José Ramón García. De estos autores tomamos las curvas mostradas a continuación:

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La Curva de Beveridge en España 1980-2016
Tomada del artículo ” La curva de Beveridge en España ” de 19-07-2017, colgada en el blog de Nada es gratis
Situación anormal de puestos vacantes

De los trabajos de todos ellos se deduce una situación anormal de los puestos vacantes en nuestra economía. Se han calculado curvas de Beveridge (CdeB) para distintas épocas y se comprueba, más o menos, que la tasa de puestos vacantes no se reduce con el aumento notable del desempleo, es decir, existencia de una CdeB muy horizontal y alargada.

También que dicha CdeB se desplaza hacia el origen de coordenadas cuando el empleo aumenta, aunque se mantiene siempre más horizontal de lo esperado. Lo cual significa, aparte de la ineficiencia de nuestro sistema de emparejamiento de demandantes de empleo con ofertas (matching) y quizás de inmovilidad y falta de iniciativa de nuestros desempleados, que existe un desajuste por falta de conocimientos, especialización y formación adecuada.

Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.

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