Economía y bien común para el futuro (XIX). Seguridad I (71)

Seguridad I Después de varias semanas sin colgar nuevos posts en este blog reanudamos su marcha normal con uno adicional (presentado en dos partes, I y II) de la serie, Economía y bien común para el futuro. Lo hacemos comentando en primer lugar una encuesta reciente del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) sobre el futuro de los jóvenes y sobre la igualdad en nuestro país. Aprovechamos para hacer una nueva actualización de las cifras económicas más destacadas y su evolución reciente. Prestando atención a variables económicas y sociales menos comentadas, pero con más carga de futuro. Según estas últimas, hay un declinar continuo de nuestro país que puede distanciarnos de los países más desarrollados.

¿Los jóvenes actuales vivirán en el futuro mejor o peor que sus padres?

En cuanto a la economía y el bien común para el futuro, tema al que venimos dedicando esta serie de posts, de la cual el presente es el número XIX, nos preocupa el estado económico, social y político actual de la sociedad española y su posible deterioro en los próximos años.

En la reciente encuesta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), sobre si los jóvenes vivirán mejor o peor que sus padres, un 58 % de la población española cree que vivirán peor a lo largo de sus vidas.  

En cuanto a la desigualdad en el país, hay un 85 % de personas a las que les preocupa mucho y, al mismo tiempo, un 51,2 % que considera que la desigualdad en España es elevada, así como un 47,9% que opina que la desigualdad en la actualidad es superior a la de hace 10 años.

El futuro no parece muy brillante, pero debemos cruzar estos datos con la realidad de las cifras económicas, en primer lugar, y con consideraciones de tipo político y social, en segundo.

En cuanto a las cifras de crecimiento, inflación y otras, que es lo que en otras ocasiones hemos llamado “economía del sube y baja”, el PIB español se está comportando relativamente bien en comparación con la época de bajo crecimiento que estamos viviendo en Europa. El año 2023 se cerró con una tasa de crecimiento del 2,5 %, en línea con lo esperado y, de hecho, algo superior al 2,4 % previsto. Es la cifra más alta de la eurozona y parece que continuará así tras conocerse el 0,8 % de crecimiento del primer trimestre del presente año. Lejos atrás quedan años en los que el crecimiento se situaba por encima del 5 % como, por ejemplo, el año 2022.

En cuanto a la inflación, es verdad que se está controlando, como en el resto de Europa, pero todavía es una de las más altas de Europa, con un índice en el mes de junio del 3,4 %.

Indicadores que marcan tendencias

El desempleo sigue siendo de los más altos de Europa con un porcentaje del 11,8 en 2023 y unas variaciones mensuales elevadas, consecuencia de una economía muy ligada al consumo, a los servicios y al turismo.  Con una producción industrial (medida en términos de bienes de equipo) que viene siendo negativa. Del orden de -1,5 % en 2023 y del -1,9 % en el primer trimestre de este año.

La consecuencia inmediata de esas altas tasas de desempleo, retocadas recientemente con la feliz idea del empleo discontinuo, es que la pobreza en el país es elevada. De acuerdo con el último “Informe AROPE sobre el Estado de la Pobreza en Europa”, el año 2023 se cerró con una ligerísima bajada en el riesgo de pobreza español, con un 26,1 % de la población en esas condiciones.

Debiendo indicarse que los riesgos para el crecimiento futuro son elevados si tenemos en cuenta dos variables clave: el déficit anual y la deuda pública acumulada. El primero, que se está controlando, se situó en 2023 en el 3,6 % y la deuda pública, que también se está moderando, aunque muy lentamente, fue de un 119,9 % del PIB en 2020, de un 118,7% en 2021, de un 113,1 % en 2022 y de un 112,5 % para 2023. Siendo importante señalar, que los datos del primer trimestre de este año muestran un cierto repunte.

Aparte de las variables anteriores con oscilaciones a corto plazo, serían más indicativo de lo que puede ser el futuro de nuestro país referirnos a otras variables más generales y con mayor estabilidad en el tiempo. Es preocupante en este sentido el lugar de nuestro país en los rankings mundiales por PIB, por PIB per cápita, productividad y otros indicadores.

Comparación con otros países

En cuanto al primero, PIB nominal, nuestro país ocupa el lugar 15 del mundo, siendo su descenso continuo desde hace años. Otros países europeos, como Francia e Italia, también descienden, pero más lentamente que España y todavía se mantienen dentro de los diez primeros. Francia es el séptimo, Italia el octavo, y Canadá, con el que hace unos años competíamos por el séptimo y el octavo puesto mundial, ocupa el décimo lugar. Como hemos dicho en otras ocasiones, España puede estar fuera de los veinte primeros países mundiales en unos cuantos años.

La situación es bastante peor en PIB per cápita, indicador en el que nuestro país ocupa ya el 38 lugar del mundo, con una tendencia continuada a seguir descendiendo.

En línea con esta variable hay que decir que, en lo relativo a renta per cápita, una variable cercana a la anterior, España se mantiene un 20 % por debajo de la media de la UE, a pesar de que el valor de esta variable ha descendido en Europa con la incorporación de los países del Este.

La productividad es otra variable cuya evolución es preocupante. Se mantiene baja y decreciente desde hace por lo menos diez años. Se trata de una variable algo difícil de manejar ya que hay varias posibles medidas: la productividad por hora trabajada, la productividad por persona empleada, la productividad total de los factores y otras, pero es cierto que España que estaba, en lo relativo a productividad por hora trabajada, en 1995 un 12 % por encima de la media de la UE, se encuentra hoy un 8 % por debajo.

Y lo mismo ocurre con la competitividad, una variable todavía más difícil de calcular que la anterior, en la que España ocupa como el lugar 40 de los 67 países incluidos en el último informe del IMD.

Repetición de palabra clave: Seguridad I, Seguridad I, Seguridad I, Seguridad I, Seguridad I, Seguridad I, Seguridad I, Seguridad I, Seguridad I, Seguridad I, Seguridad I, Seguridad I, Seguridad I, Seguridad I.

(Continúa en el próximo post)


Also published on Medium.

Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.

Deja tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.