Presentación3 Gordon

Política fiscal

Después de haber visto en el post anterior los problemas actuales en relación con la política monetaria pasamos en este a considerar las dificultades de la política fiscal. Tras ello entramos, siempre brevemente, en el tema de las revoluciones tecnológicas, para concluir que tampoco en ese terreno hay muchas posibilidades de actuación en la actualidad.

(Figura de arriba procedente de las presentaciones de Robert J. Gordon en TED)

Mal momento para la política fiscal

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Las manos atadas de los responsables de la política monetaria a lo que nos hemos referido en el post anterior, lleva a considerar la política fiscal como alternativa a la monetaria, pero también aquí hay problemas en la UE. Hay grandes diferencias entre los países del norte de Europa y los los del sur. Los primeros pueden adoptar políticas expansivas, especialmente Alemania, pero no están por la labor.

Lo indicado en los últimos párrafos bebe muy directamente en la fuente de El País mencionada. En el mismo reportaje del pasado 7 de abril se hace referencia a temas como el “estancamiento secular” o la “nueva normalidad” que llevan varios años entre nosotros. El primero tiene que ver con el crecimiento bajo durante un largo periodo de tiempo que se prevé en la actualidad para el mundo en su conjunto, y el segundo a la situación económica, fundamentalmente en los Estados Unidos, después de la Gran Recesión de 2009 y sobre todo a partir de 2012.

Economistas como Larry Summers (Nacido en 1954) y otros, llevan tiempo escribiendo sobre el estancamiento secular y Summers mismo ha mantenido un blog con esa denominación durante años. El término parece que se utilizó por primera vez justo después de la Gran Depresión por el bien conocido economista estadounidense de aquella época, Alvin Hansen (1887-1975).

Economistas americanos marxistas como Harry Magdoff (1913-2006) y Paul Sweezy (1910-2004), dedicaron mucha atención al estancamiento después de haber vivido con gran consternación lo que fue la Gran Depresión en los Estados Unidos. El segundo de ellos publicó en 1987, Stagnation and the Financial Explosion, publicación en la que además de referirse a algo similar a la “financialización” de la economía de la que hablamos hoy, insistió en la visión marxista del capitalismo que pasaba en aquella época, según este autor, por una tendencia al agotamiento, la parálisis y el estancamiento.

Carencia de revoluciones tecnológicas creadoras de actividad

Quizás se olvidaron de otro proceso de estancamiento ocurrido en la Unión Soviética desde 1965 hasta 1985 y que llevó a su disolución, como bien sabemos. Dicho periodo se conoce también como “Estancamiento brezhneviano” y fue señalado y denominado como “Era of Stagnation” por by Mikhail Gorbachev (Nacido en 1931).

Paul Krugman (Nacido en 1953, Nobel de Economía de 2008) también se ha referido a esta cuestión como posibilidad traída consigo por una persistente disminución de la demanda, pero siempre buscando soluciones impulsoras de la demanda y de la economía en su conjunto.

Antes que todos los mencionados, fue, probablemente, Robert J. Gordon (Nacido en 1940) , conocido economista americano, profesor de la Northwestern University, el que con más detalle se refirió al estancamiento secular en los años posteriores a la Gran Recesión[1].  Desde antes de 2012 comenzó a hablar y a escribir de un estancamiento secular de tipo estructural causado por la falta de revoluciones tecnológicas superpuestas como ocurrió a principios del siglo XX.

El motor de explosión interna y el automóvil, la electricidad y el motor eléctrico, las telecomunicaciones que procedían del siglo XIX pero cuya explosión tuvo lugar en el XX, junto con otras ya de éste último siglo como el transporte aéreo, la radiodifusión y la televisión, además de la introducción de los plásticos y el desarrolla de multitud de materias en el mundo de la química, constituyeron algo sin precedentes.

Las revoluciones tecnológicas actuales

Menciona, por ejemplo, el caso del motor eléctrico y de su uso para la introducción del ascensor lo que hizo posible la construcción de grades edificios en altura del que es ejemplo destacado el impresionante fenómeno de Manhattan. Así como la industria de los electrodomésticos y otras innovaciones relacionadas con la dotación de las viviendas, las oficinas y las fábricas.

Las dos terribles guerras mundiales ocurridas en la primera mitad del siglo XX, a pesar de la tragedia sin nombre que supusieron, contribuyeron al desarrollo de todas esas revoluciones tecnológicas e hicieron que tras ellas el mundo, y sobre todo lo que llamamos Occidente, vivieran una increíble época de esplendor.

Según Gordon, hoy, más de un siglo después, no existe nada parecido, y las revoluciones tecnológicas en marcha no están produciendo los efectos observados en el siglo pasado en términos de crecimiento, inversión, productividad, y empleo.[2]

Aunque nos referiremos más adelante a las revoluciones tecnológicas actuales, debemos decir aquí, que las hay, y muy potentes. La innovación y creatividad científica y tecnológica puede ser en la actualidad la más elevada de la historia y áreas como la nanotecnología, la biología y la biotecnología, la infotecnología y la cognotecnología constituyen un entramado de impresionante riqueza. Se ha utilizado el acrónimo NBIC para referirse a la confluencia de dichas tecnologías y a la revolución o revoluciones relacionadas con ellas pueden dar lugar a cambios sin precedentes en la Humanidad


[1] Muy citado en posts anteriores de este blog y autor del notable libro, The Rise and Fall of American Growth: The U.S. Standard of Living since the Civil War (The Princeton Economic History of the Western World)

[2] A este autor nos hemos referido insistentemente en este blog en posts diversos colgados a lo largo de 2016

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Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
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