La inteligencia individual en un grupo de IC

Autores: Adolfo Castilla y José María González del Álamo. Innovation Wars, S. L. CIBUC. https://www.innovationwars.com/

Hace más de un mes que publicamos el último post de este blog. La causa ha sido, no solo que otras ocupaciones nos hayan mantenido alejados de él, sino que este es un blog de estudio y reflexión y lo que escribimos, aunque no lo parezca, requiere lecturas, estudios y trabajos diversos.

Volvemos ahora a nuestra labor sobre la Inteligencia Colectiva y, más específicamente, sobre la Inteligencia Artificial Colectiva, que es como la llamamos y practicamos en Innovation Wars, S, L, empresa de la que obtenemos gran parte de los elementos más prácticos de lo que contamos. Estamos explicando en los últimos posts aspectos a cuidar en la dinámica interna y funcionamiento de un grupo de IC. Nos referimos ahora en concreto a la Inteligencia individual de los componentes de un grupo de IC (Inteligencia Colectiva). Se trata de analizar cómo las inteligencias individuales de un grupo de IC, deben organizarse para contribuir al máximo rendimiento del grupo. Seguimos, en parte, las indicaciones de Geoff Mulgan en su libro, Big Mind.

(Imagen de arriba tomada de la web Espacio Fundación Telefónica, Más allá del 2001: Odiseas de la Inteligencia, https://espacio.fundaciontelefonica.com/evento/charla-el-futuro-y-los-limites-de-la-inteligencia-humana-es-inteligente-sentir/ )

Autonomía de la inteligencia individual

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(¿Qué es la Inteligencia humana?. Imagen tomada de la Web, Conectia Psicología: https://conectia-psicologia.es/que-es-la-inteligencia-humana/ )

La Inteligencia Colectiva (IC), como su nombre indica, es el producto de un grupo de personas que, trabajando sobre un reto o desafío empresarial o social a solucionar, muestra una gran inteligencia. Deseablemente, y como venimos indicando en este blog, más inteligencia que la de los componentes del grupo considerados individualmente. El éxito de un grupo de este tipo es, precisamente, conseguir soluciones más disruptivas y avanzadas que las propuestas por sus componentes.

Dichos componentes, por supuesto, deben usar su propia inteligencia y deben hacerlo con determinadas pautas. A explicar esta cuestión dedica Geoff Mulgan (Nacido en 1961) el capítulo 8 de su libro, Big Mind. How Collective Intelligence Can Change Our World. Su título es: The Autonomy of Intelligence

Ya se ha dicho en posts anteriores que los mejores grupos de Inteligencia Colectiva no son, necesariamente, los formados por individuos muy inteligentes. Con contar con personas de inteligencia normal es suficiente, sobre todo, si se tiene en cuenta todo lo que venimos indicando sobre el funcionamiento de la IC.

Pero esa inteligencia individual debe utilizarse adecuadamente. Por ejemplo, no deben usarse ideologías cerradas o ideas fijas sobre las cosas tratadas. Se necesitan mentes abiertas no aferradas a paradigmas previos. Se podría utilizar aquí la frase hecha: “las mentes, como los paracaídas, para que funcionen tienen que estar abiertas”.

Las inteligencias individuales, además, deben ser autónomas, es decir, no verse influenciadas por el poder, el status, la locuacidad o la lógica de otros miembros del grupo.

Un buen grupo de Inteligencia Colectiva, o, mejor dicho, de Inteligencia Artificial Colectiva (IAC), como la denominamos en Innovation Wars, debe estar protegido en cuanto a ilusiones, decepciones o soluciones erróneas sobre los retos o desafíos discutidos.

Vigilancia epistémica

Un grupo de este tipo debe estar preparado para concentrarse en los hechos y organizado para permitir la investigación, la reflexión y la imaginación, sin limitaciones ni restricciones.

Todos estos elementos de autonomía, imparcialidad, prueba y error, búsqueda de soluciones alternativas y aprendizaje, tienen que estar cuidados y protegidos por unos sistemas organizativos generales y de control del trabajo del grupo.

Estas cuestiones, relacionadas con la racionalidad del grupo, exigen una “vigilancia epistémica”, como dice, Mulgan. Es decir, el grupo tiene que funcionar con racionalidad científica, además de con intuición, creatividad e imaginación.

Es en realidad, todo lo que se exige a una inteligencia personal, con el descubrimiento, novedoso, de que parece más fácil conseguir inteligencia en un grupo que conseguirla en un individuo. Al fin y al cabo, en un grupo de personas trabajamos con componentes físicos u organizativos que podemos ver y tocar, algo que no ocurre con el interior del cerebro humano.

Otro aspecto a cuidar en el funcionamiento de un grupo de Inteligencia Colectiva es el aprender haciendo y el buscar opciones alternativas a cualquier solución propuesta. El pensamiento, especialmente el creativo, no es nunca lineal. Hay que implantar procesos de búsqueda de soluciones tentativas y de prueba y error. Así como practicar en grupo el pensamiento lateral, el desing thinking, metodología Metaplan, Brainstorming Inverso, ADKAR, técnicas de alto rendimiento el diagrama de Ishikawa y muchas otras.

Los miembros de un grupo de IC deben ser coherentes y practicar la lógica en sus ideas y sus palabras. Deben saber lo que son los conocimientos formales sobre los temas empresariales tratados y distinguir bien entre teoría, metodología, técnicas y aplicaciones.

Lenguaje y comunicación interpersonal

Para asegurar los conocimientos, la racionalidad y la lógica, un grupo de IC debe utilizar Internet, las redes sociales disponibles en ella y todo tipo de programas de inteligencia artificial normal.

Es necesario cuidar también el lenguaje utilizado y la comunicación interpersonal. El lenguaje y las palabras en concreto representan las ideas generadas en nuestros cerebros, pero de unas a otras hay distorsiones, malas interpretaciones y deterioro de los mensajes enviados.

Las palabras llevan consigo significados y lógicas internas y dependiendo de la importancia y dificultad de los temas tratados, la puesta de acuerdo y el cuidado de la comunicación resultan más o menos importantes.

Los grupos de Inteligencia Colectiva deben ser grupos de alta eficiencia comunicativa y alta efectividad lógica. A lo cual contribuye de forma muy destacada el uso de algoritmos de inteligencia artificial normal y software diverso de, por ejemplo, Inteligencia Artificial Semántica. Los chatbots son asimismo muy convenientes ya que pueden ayudar a eliminar la ambigüedad del lenguaje

Las ideas y las palabras, a su vez, dependen de la teoría y de los conocimientos existentes sobre los asuntos tratados y no hay nada mejor para tener acceso a ellos que la “biblioteca universal” que es hoy Internet.

Cerebro colectivo

Las redes sociales, en general, son también fuente de información y no hay que olvidar las posibilidades ofrecidas por Google Analytics y otras plataformas orientadas al Big Data, la nube con sus múltiples capacidades, la capacidad de cálculo y el almacenamiento de información de los ordenadores conectados a la Red.

 A la combinación de todos estos elementos es a lo que llamamos “Inteligencia Artificial Colectiva” (IAC) en Innovation Wars. Y, como hemos explicado ya, a nuestros grupos y sus reuniones de trabajo las denominamos “redes neuronales empresariales” o “redes neuronales sociales”, según aborden temas de las empresas o temas de las sociedades

Dichas redes deben terminar formando en la empresa que practique esta metodología un verdadero “cerebro colectivo”, al que nosotros llamamos CIBUC.

Un resumen parcial de lo que venimos diciendo sobre IAC

Todo esto confirma varias de las hipótesis que hemos venido indicando en los posts anteriores.

1.- Inteligencia Artificial Fuerte.

La Inteligencia Artificial Fuerte, que es la más cercana a la inteligencia humana es más fácil de alcanzar a través de una red de Inteligencia Colectiva que en un ordenador aislado

2.- Red neuronal.

Un grupo de IAC es como una Red Neuronal, de hecho, nosotros hemos acuñado los dos términos, “Red Neuronal Empresarial” y “Red Neuronal Social”, para referirnos al uso de la IAC en la empresa y en la sociedad en su conjunto. Ni que decir tiene que tratamos de utilizar todo lo que se conoce sobre el funcionamiento de las verdaderas redes neuronales de los cerebros humanos

3.- Perfeccionamiento y trabajo continuado de un grupo de IAC.

Un grupo de IAC puede trabajar sobre un proyecto concreto durante un cierto tiempo y después deshacerse, pero en una empresa concreta y su trabajo continuado a través de los años, resulta conveniente disponer de un grupo de personas estable. Dicho grupo perfeccionará su funcionamiento y se hará cada vez más inteligente.

4.- Sistema on-line de Inteligencia Artificial Colectiva.

Lo lógico es que las empresas terminen teniendo un software general de IAC implantado en su sistema de información. La Inteligencia Colectiva acumulada por el grupo quedará así almacenada e interrelacionada. Siendo la base de lo que en IWars llamamos “Dirección inteligente Colectiva”.

5.- Inteligencia artificial normal.

Como es sabido, lo que se suele llamar Inteligencia Artificial Normal, evoluciona a gran velocidad y hay multitud de usos para ella. El Machine Learning y el Deep Learning, por ejemplo,tienen múltiples aplicaciones en el terreno de la gestión empresarial.

6.- Información muy diversa proporcionada por Internet.

Las redes neuronales de los cerebros humanos se disparan y se hacen más efectivas con la acumulación de conocimientos e información. Lo mismo ocurre con los grupos de IAC, los conocimientos y la información debe estar siempre disponibles de forma fácil y rápida.

7.- Redes sociales.

También las redes sociales, sobre todo las más serias, y la procedentes de verdaderos mass media, contribuyen al buen funcionamiento de un grupo de IAC

8.- Normas, metodologías y leyes internas de funcionamiento.

Los grupos eficientes y efectivos de Inteligencia Artificial Colectiva, como son los creados por Innovation Wars, necesitan reglas de funcionamiento internas. A ellas nos estamos refiriendo en los últimos posts de este blog.

Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.

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