maxresdefault

La Gran Depresión como fallo de la política económica

Continuamos comentando en este post algunos aspectos del crack del 29. Especialmente los relativos a la política monetaria aplicada en esa  fecha en los Estados Unidos por el FED. A posteriori se ha considerado errónea dicha política y responsable de la gran crisis vivida en esa época. Mencionamos también el intervencionismo del Estado surgido con la Gran Depresión y mantenido durante el largo periodo de gobierno del presidente Franklin D. Roosevelt          

Monetarismo temprano

Resultado de imagen de Monetarismo imágenes
(Imagen tomada de, Monetarismo EUSTON: https://www.euston96.com/monetarismo/)

En el post anterior se ha hecho referencia a la obra de Friedman y  Schwartz, Una historia monetaria de los Estados Unidos. Explican en ella claramente estos autores la crisis del 29 como un fallo de política económica y muy especialmente de política monetaria.

Asignan toda la culpa de la crisis al Fondo Federal de Reserva, creado en 1913, el cual cuando tenía que haber sido restrictivo en términos de liquidez del sistema, en los años de la euforia crediticia anteriores al 29, la aumentó y disminuyó los tipos de interés, y cuando tuvo que ser expansivo, especialmente en los primeros años del crack, redujo la liquidez.

Básicamente el monetarismo predica la importancia de la masa monetaria para controlar la marcha de la economía, especialmente en cuanto a la inflación, y sobre todo en épocas de crisis. En estas épocas, como bien se sabe y como hemos visto en la crisis del 2007/2009, la política fiscal no puede utilizarse ni es válida. Entre otras cosas porque lo característico de estas crisis es la desaparición del dinero, del crédito y de muchos bancos que son los que lo emiten a través del endeudamiento.

Postulados del monetarismo

Entre sus postulados está el de, “el crecimiento sostenido del dinero en una economía, por encima del crecimiento de la producción, produce inflación; para conseguir la disminución de la inflación el crecimiento del dinero tiene que situarse por debajo del crecimiento de la producción”.

Otro de ellos dice que, “cuando la inflación esperada es al alza, las tasas de interés del dinero tienden a subir y el tipo de cambio de la moneda del país tiende a bajar al encontrarse la economía en inferioridad en comparación con otras economías con tipos de interés más bajos”.

Y uno más, entre varios otros, “el primer efecto en los cambios de crecimiento del dinero en una economía tiene que ver con la producción agregada, más adelante tiene un impacto sobre los cambios de la inflación”[1].

Breve mención del keynesianismo posterior

La verdad es que estas ideas no puede decirse que sean erróneas y han sido incorporadas a lo que se suele llamar Neo Keynesianismo. Con el tiempo los keynesianos aceptaron la mezcla de políticas fiscales y monetarias, que es, probablemente, lo que se practica hoy de forma generalizada.

El Neo Keynesianismo surgió también en la Escuela de Chicago de la mano de Robert Lucas (Nacido en 1937), Thomas J. Sargent (Nacido en 1943), Robert Barro (Nacido en 1944) y tiene como figura notable de los años 50 a 90, del siglo pasado a Paul Samuelson (1915-2009).

Los tres primeros situados en la escuela de expectativas racionales y el cuarto, en parte también, pero más precisamente, conocido partidario y defensor de la economía mixta.

En el corto plazo debido a la baja elasticidad de precios y salarios hay que utilizar políticas monetarias. Mientras que las contracciones traídas consigo, por las crisis, o las meras recesiones periódicas de las economías, se resuelven con medidas estatales relacionadas con el aumento de la demanda.

Una cuestión básica entre lo que una y otra escuela defienden es la explicación del crecimiento, el equilibrio económico y la estabilidad de precios y tipos de cambio. Los keynesianos creen en la intervención del Estado para manejar la demanda cuando esta se contrae por algún motivo y los monetaristas piensan que lo único que hay que hacer en la economía es manejar muy bien la masa monetaria y controlar la inflación.

Los primeros son decididamente intervencionistas y se preocupan por otras cosas como el desempleo y el bienestar social, y lo segundos son liberales, partidarios del laissez faire y contrarios a la intervención del Estado.

Intervencionismo

Siguiendo con el crack del 29 como fenómeno en el que se  hundió la bolsa de Nueva York, todo se consumó en menos de un mes. A finales de noviembre de 1929, cuando la situación de las bolsas se había estabilizado algo con un valor bursátil del 50 % del valor inicial, se habían esfumado de la economía de los Estados Unidos, un total aproximado de unos 50.000 millones de dólares. Infinidad de bancos habían cerrado y la producción se contrajo en los tres siguientes años casi el 30 %, como se ha indicado anteriormente[2].

También es necesario recordar la victoria de Franklin Delano Roosevelt (1882-1945) en las elecciones de 1932 y sus casi cuatro mandatos, el último interrumpido por su muerte.

Fue el artífice del New Deal (o nuevo trato o contrato social), el cual no fue otra cosa que el nombre dado por este presidente a su política intervencionista en la economía. Hubo de hecho dos New Deals, uno al principio mismo de la primera presidencia en 1933 y otro entre los años 1935 y 1938. El segundo resultó mucho más costoso en términos de déficit público.

Instituciones públicas de interés

Puso en marcha una enorme batería de medidas urgentes, de asistencia social, creación de empleo, se prestó atención al bienestar de las gentes por primera vez en el país creándose el Social Security System.  Se aprobaron nuevas leyes, se regularon los bancos, se lanzaron programas agrícolas y muchas otras cosas más.

El Gobierno realizó así inversiones importantes y permitió el acceso a recursos financieros a través de las diversas agencias gubernamentales. Se crearon, asimismo, grandes instituciones públicas tales como la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC), la Federal Housing Administration (FHA), la Tennessee Valley Authority (TVA), así como la Securities and Exchange Commission (SEC) en el ámbito de la regulación financiera.


[1] Vease cualquier manual de Economía, pero en concreto: The Fortune Encyclopedia of Economics, editada por David R. Henderson. En sus diversas ediciones desde la primera de 1993.

[2] Hay tres términos en inglés empleados indistintamente en relación con las crisis y las recesiones: crash que significa choque, crack, que significa brecha o ruptura y crunch, que significa crujid

[


Also published on Medium.

Tags:
0 shares
Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.
Post anterior

Permanencia de la pobreza bajo todas las concepciones económicas

Post siguiente

El afán de enriquecerse sin esfuerzo

Deja tu comentario