Nueva Empresa y Nueva Economía (III)

Nueva Empresa . Autores: Adolfo Castilla y José María González del Álamo. Innovation Wars, S. L. CIBUC. https://www.innovationwars.com/

Se recuerda que los posts de este blog están enlazados unos a otros y forman un continuo. Éste, por ejemplo, sigue tratando de indagar sobre lo que será la empresa digital del futuro — aunque muy entre nosotros ya — y muy especialmente el management o dirección que se necesitará en dicha empresa. Para hablar de ello, de una nueva dirección de empresas para la Era Digital, es importante revisar, aunque sea someramente, lo que puede ser la empresa del futuro en cuanto a sus componentes constitutivos. O, dicho con más precisión, lo que será la empresa digital, o la empresa digitalizada, en términos legales, modelo de negocio, áreas funcionales, organización, y otros elementos. Desde el punto organizativo, por ejemplo, los organigramas muestran ya un aplanamiento o una desaparición importante de la jerarquía. La toma de decisiones y las responsabilidades serán cambiantes y flexibles y estarán muy unidas al talento y, especialmente a los talentos y a las inteligencias de todos los miembros de una empresa interconectados.

(Imagen de arriba, maroon bells snowmass wilderness colorado)

Funciones o áreas funcionales de las empresas digitales

Ver las imágenes de origen
(desierto de Lut paisaje irán)

Estamos tratando de caracterizar a las empresas que surgirán de la nueva revolución digital a medida que dicha revolución se difunda por nuestras economías. En el post anterior distinguíamos las empresas y las actividades relacionadas con lo digital según el efecto que sobre ellas tendrá la digitalización. Como bien sabemos, hay empresas cien por cien digitales como Google o Facebook, hay otras que simplemente utilizan lo digital para superponerlo sobre sus actividades y trabajos tradicionales y hay muchas actividades nuevas como las realizadas por autónomos conectados a Internet y por muchas start-ups proporcionando servicios diversos relacionados con la información y creando y utilizando aplicaciones. Aparte de actividades muy antiguas, como la enseñanza, que se están reinventando en forma on-line

Hemos explicado en posts previos que las funciones más comunes existentes en las empresas manufactureras eran las de compras, producción u operaciones, ventas, financiación y recursos humanos. Muchas empresas de servicios asimilaron sus funciones a estas, aunque no existieran en ellas actividades de fabricación propiamente dichas, de adquisición de materias primas u otras. En el caso de las empresas digitales las áreas funcionales también son distintas, aunque siguen manteniendo su dependencia en términos de denominaciones de lo existente previamente.

Hoy resulta difícil pensar en dichas funciones en empresas como Facebook o Google, aunque en términos de organización siguen teniendo organigramas similares a los tradicionales y a veces se mantienen funciones que son réplicas de las históricas. Operaciones, por ejemplo, es una función bastante usada en estas empresas.

Dimensiones formales de las empresas digitales

Más adelante entraremos en dichos organigramas, pero por el momento recordamos que nuestro principal interés es conjeturar sobre el nuevo management que será necesario en las empresas tras la digitalización. Vamos en busca de lo que en Innovation Wars/CiBUC llamamos, «Dirección Inteligente Colectiva», pero antes, a su vez, conviene sondear cómo cambiarán las empresas en sus aspectos más formales o fácticos.

En dichos aspectos se pueden incluir los siguientes:

1.- La empresa como institución desde el punto de vista legal

2.- Modelo de negocio

3.- Áreas funcionales

4.- Organización y organigramas

5.- Sistemas de Información y Comunicación

6.- Transformación Digital

7.- Manejo de Plataformas y Redes Sociales

8.- Nuevo Liderazgo

9.- Nuevas Habilidades Directivas

10.- Otras

Empresa como institución

Desde el punto de vista institucional o legal, la empresa digital no está cambiando mucho. Las empresas más puramente digitales siguen siendo sociedades anónimas o su equivalente en otros países. Es decir, sociedades de responsabilidad limitada en las que la participación en el capital se lleva a cabo en forma de acciones o títulos que pueden ser vendidos y comprados con gran facilidad en los mercados bursátiles.

Hoy, precisamente, vivimos la capitalización sin precedentes que muestran empresas como, Microsoft, Amazon, Google o Facebook. Es decir, el invento de la responsabilidad limitada y de los títulos de propiedad en forma de acciones, así como su intercambio en los mercados bursátiles, siguen funcionando perfectamente en estas empresas.

Todas tienen sus sedes centrales en ciudades y sitios concretos como las empresas más antiguas y todas emplean empresas filiales o sedes particulares alrededor del mundo. Las más típicamente digitales, sabemos que son plataformas y redes de interconexión, globales por definición. Es decir, con presencia y actividad económica en todo el mundo.

Existe un tema muy relevante en este último sentido relativo a los impuestos pagados por estas empresas. Se sabe que pagan menos que otras empresas y que los pagan en países con baja imposición fiscal.  

En la prensa diaria se dan detalles sobre esta cuestión. En El Mundo Digital, por ejemplo, se puede consultar el reportaje, “Gigantes digitales, impuestos minúsculos: Google, Apple, Facebook y Amazon pagan 23,9 millones al año”. El gráfico que sigue lo detalla en términos numéricos para las empresas incluidas en el acrónimo GAFA:

Se alude además a la Tasa Google, la cual parece inevitable, por un lado, pero se le tiene mucho miedo, por otro.

Situaciones «injustas»

Algo análogo ocurre con las fuertes inversiones en las que incurren las compañías de telecomunicaciones y las mínimas de las empresas digitales, aunque es verdad que estas últimas empiezan a invertir fuertemente también en la nube y en sus propias plataformas. Resulta anormal, sin embargo, los precios en bolsa de las acciones de unas empresas y de las de otras. El bajísimo valor actual de Telefónica, por ejemplo, es una «injusticia», entre otras cosas porque su Presidente lo está haciendo muy bien. Una empresa que llegó a a tener una valorización en bolsa de más de 100.000 millones, está hoy en 19.000 millones. Ver Ei Estrategias de Inversión. Valores que palidecen en comparación con los casi 1.000.000 millones dólares (es decir, un billón de dólares) de valor en bolsa de Alphabet, el nuevo conglomerado al que pertenece Google.

Por no hablar de los 1.355 mil millones de dólares de valor de Microsoft, los 1.286 mil millones de Apple o los 1.283 mil millones de Amazon.

Doctor Ingeniero del ICAI y Catedrático de Economía Aplicada, Adolfo Castilla es también Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Madrid, MBA por Wharton School, Master en Ingeniería de Sistemas e Investigación Operativa por Moore School (Universidad de Pennsylvania). En la actualidad es asimismo Presidente de AESPLAN, Presidente del Capítulo Español de la World Future Society, Miembro del Alto Consejo Consultivo del Instituto de la Ingeniería de España, Profesor de Dirección Estratégica de la Empresa en CEPADE y en la Universidad Antonio de Nebrija.

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